DIALOGANDO CON UN MAESTRO

Posted on ago 12, 2008 | 0 comments


DIALOGANDO CON UN MAESTRO

Escribir sobre las fiestas de San Lorenzo siempre ha sido una tarea difícil. Te pones delante de un ordenador, piensas y te rebanas los sesos. Y no sale nada… Te hechas un cigarrillo (maldito hábito) y, nada… Todo está escrito. Que si la albahaca, que si los danzantes, que si el día 10 con su procesión y, tantas cosas que es casi imposible ser original. Y piensas en todo esto, para terminar nuevamente con el cigarrillo entre los dedos.

Así que, después de tantas cavilaciones, me decido con mi imaginación poética a platicar con algún ciudadano aragonés, a ver si así las musas deciden hacer acto de presencia, pues las ideas están cerradas a cal y canto en mi cerebro.

Pienso en hablar con Braulio Foz sobre su obra “Pedro Saputo”. O bien, con Teodoro Gascón sobre sus “Historietas Baturras”. Incluso, por qué no, con el ilustre personaje Ricardo del Arco, sobre el Alto Aragón. Eso sí, siempre ciñéndome estrictamente en Huesca y sobre todo, en las Fiestas de nuestro Patrón San Lorenzo con sus pequeños detalles. También pienso en Don Luís López Allué, con sus maravillosas coplas sobre nuestra ciudad.

La verdad ¡Difícil elección me he buscado! Pero adelante…

Me decido por López Allué para llevar a buen puerto la conversación, no sé si real o irreal (todo depende de los ojos con que se mire). Espero mi querido amigo, no faltarle en ningún momento. Usted me habla en copla y yo le contesto con mis poéticos epigramas. Y entre los dos, si usted me lo permite, podemos hacer de la conversación, un artículo para este periódico sobre nuestras Fiestas:

López Allué:

Un camión para regar
probaron los concejales
y las pruebas del camión
me inspiran estos cantares.

Roberto:

Ay, querido maestro…
Hoy día nadie se remoja,
y mucho menos
las empresas
llegadas de fuera

López Allué:

Son los autos regadera
lo mismo que lo beodos;
se llenan a grandes tragos
y desocupan a chorros.
Roberto:

Ahora naves espaciales
ocupan su lugar.
Llenamos con el Cinca
y dejamos correr
el agua por la Plaza Mayor

López Allué:

La calle de Zaragoza
la regarán con camión,
la de Zarandia con cubo
y la mía con sifón.

Roberto:

Y que crees maestro…
Lizana con detergente de color,
el Coso con espuma de olor
y las esquinas
con desinfectante de jabón.

López Allué:

Ojo
Al verte mover las faldas
de un’acera a la otra acera,
me dan ganas de decirte:
-¡Olé, el camión regadera!-

Roberto:

Los tiempos han cambiado…
Ahora lucen pantalón
y se entregan con frenesí
al bello arte del salto
entre remojones y cantos,
mientras otros
cantan al balcón
buscando el agua de Montearagón.

Seguimos dialogando durante un tiempo. La noche estaba estrellada, la luna levantaba su falda y la brisa de este agosto, acariciaba mi persiana. Después el silencio inundó mi despacho, para volver nuevamente, tras un breve espacio de tiempo, su voz profunda y su copla aragonesa:

López Allué:

¿Sabes una noticia?
(Me increpó mi maestro…)

Remozado y coquetón
como un apuesto galán
abre mañana las puertas
el teatro Principal.

Roberto:

Pues, este año
olvidamos un olvido.
También estamos de fiesta.
El Olimpia mira el horizonte
y los oscenses
celebran el Palacio.

López Allué:

¡Mira que eres puñetero Roberto!
Aplícate esta:

Habrá sesiones de moda
que serán amenizadas
por la Orquesta Baixeres
del Teatro Parisiana.

Roberto:

Sesiones de baile
no habrá en el Teatro Olimpia,
pero si congreso de estrellas
mirando al cielo
y soñando con la eternidad.

López Allué:

Cambiamos de tema.
Ayer le pregunte al siñó Custodio
¿Y de las fiestas, qué se sabe?

Siñó Custodio:

Que ya han parido el programa.
Ayer se lanzó a la calle.

López Allué:

-¡Rediez, qué preñau más largo!

Roberto:

Ahora, no tardamos nada…
Una bombilla lucida
y no de neón,
es la precursora
de nuestra fiesta laurentina.
Eso sí,
con albahaca de artista incluída.

López Allué:

Cómo han cambiado los tiempos
-¿te cumple un refresco?

Roberto:

No maestro, que ya es muy tarde.

López Allué:

Adiós y hasta la primera
si es que nos vemos antes,
Que pases buen San Lorenzo
Que te cudies y que rajes,
y que te coja con bien
la pedregada de alcaldes.

Roberto:

Muchas gracias,
Maestro como ninguno.
Espérame donde el tiempo no pasa
para hablar nuevamente
de las pequeñas cosas,
de un San Lorenzo pasado
como presente.
Hasta siempre.

Todo es imaginación… Pero no cabe duda, que me hubiera gustado estar en ese ramito de albahaca que eran sus amigos: Siñó Custodio, Triso, Blas, Cacón, Nicolasito y, tantos otros que sería largo de recordar. Ahora vivimos tiempos distintos y esto, sí que no lo perdona la noria de los años…

Hoy en día, nuestras fiestas han cambiado relativamente. En el fondo pienso que para bien. Algunos dicen que tiempos pasados fueron mejores… Yo realmente pienso que fueron distintos. Cada uno en su época, pero no cabe duda que el trasfondo de nuestras Fiestas Laurentinas siempre ha sido igual.
Porque, ¿quién no siente algo especial cuando la mañana de día 10, al pie de la Basílica de San Lorenzo aparece nuestro Patrón entre gladiolos y albahaca recién cortada, de las huertas que rodean a nuestra ciudad como son, por nombrar algunas, la de Calasanz, Barbereta, Oliván y un largo etcétera?. O, ¿quién no se emociona cuando vemos pasar a los danzantes de Huesca, con sus emblemáticas danzas y acompañados por la Banda Municipal de Huesca bajo la batuta de mi querido amigo Sampériz?. ¿O, por qué no, viendo pasear a San Lorenzo por las calles de la ciudad, esperando por nuestra parte quizá un guiño de complicidad de nuestro Patrón, al vernos año tras año en el mismo lugar, con cara de sueño y una lágrima furtiva deslizándose por nuestro rostro?

Los oscenses somos así. Festivos y sentimentales en estos días. Críticos y condescendientes. Amables y alegres. Y sobre todo, no lo duden, amantes de estas fiestas y de nuestra tierra, que aún tiene mucho que decir…

Así pues, al final he conseguido escribir el artículo para este especial del Heraldo de Aragón. No sé si bien o mal. Decídanlo ustedes mismos.

Doy las gracias a Don Luís López Allué, por perder un ratito conmigo ¡o ha sido un sueño…! Eso sólo lo sabrán las estrellas que me han acompañado en esta noche de vigilia, pues ya falta muy poco para las Fiestas de San Lorenzo.

¡Felices Fiestas!

Os lo desea,

Roberto Pac
Escritor-poeta