Blog del Hotel Sancho Abarca **** Huesca
Blog Hotel Sancho Abarca ****

Hoy les voy a dejar unos dichos sacados de la cultura popular aragonesa, son sentencias nuestras a modo poético, prepárense a pasar un buen rato con estas líneas:

-Aragón, nueves meses de invierno y tres de infierno.

-De país extranjero llegaste, y sintiendo divino placer, en el monte de Yebra          entregaste tu vida por la fe.

-Casem, casem… ¿A quí casarem?

-Día cinco de febrero, muy señalado, Santa Agueda bendita la veneramos. Pobre de Agueda en este día te cortaron los pechos estando en vida.

-Que buen nombre que tiene el santo de carnaval que todos comemos y bebemos y a ninguno hacemos mal.

-Pichau, cagau, que tiren al crío p´ol tejau.

-La mujer que habla mucho y gruñe como el tocino, Santo verbo del Perdón y mujer del Verbo divino.

-¡Santa Bárbara bendita, que truena! o´ Santa Bábara bendita que en cielo está escrita con papel y agua bendita.

O también estas máximas de Pedro Saputo;

-La primera necesidad de las mujeres es hablar, la segunda murmurar de otras, y la tercera, ser aduladas.

-La pereza en los jóvenes, la desautoridad en los viejos, la vanidad en las feas, y casar hombre pequeño con mujer alta, decía que son cuatros pecados iguales contra natura.

- Igualmente decía Pedro Saputo que había cuatro cosas que le ponían a punto de “alferecia”: mesa pequeña, cama corta, mula pesada y navaja sin filo. Cuatro que le regaban el alma de risa: una vieja con flores, un marido gurrumino, un predicador de mal ejemplo, y un fraile o clérigo haciendo la rueda a una dama. Y cuatro que le hacían llevar la mano a la espada: engañar a un ciego, burlase de un viejo, un hombre pegando a una mujer, y un hijo maltratando a su padre o a su madre.

Huesca con sus dichos y sentencias

Para disfrutar.

Molinos de Oro

Posted by Roberto Pac in Aragon | Gastronomía | Huesca | Huesca Cultura - (0 Comments)

Acercase a un “Molino de Aceite” artesanal, es descubrir una parte de nuestra existencia.

Por todo Aragón ha habido gran cantidad de molinos de aceite, algunos aguantan impasibles el paso del tiempo esperando cada año las olivas de pequeños agricultores para transfórmalas en ese oro liquido tan as central que hace honor a la cocina mediterránea de nuestro país.

Hay gran cantidad de aceites, por enumerar algunos; Arbequina, Carnicabra, Arbosana, Picual, Manzanilla de Cuquillo, y Cornezuelo etc, que hacen las delicias de nuestros fogones.

Hoy, en algunos restaurantes, se ha puesto de moda, la degustación de pequeñas cantidades del oro liquido como aperitivo, entre aromas y sentidos que te llevan, con un poquito de pan, a esos placeres que son casi imposibles de guardarlos en nuestra memoria, por la gran cantidad de variedades que nos oferta el mercado.

Atrás se ha perdido los sabores de antaño, ya que, por muchos motivos, se destila de tal manera el aceite, que no sobrepasa el grado de acidez.

Yo recuerdo en las tardes de invierno, calentarme en el fuego con una tostada de pan entre las manos, para luego introducirla en esos “infiernos”, o zafras de oro liquido “aceite”, para después devorarla, con ese sabor difícil de olvidar de mi mente, “aceite de 3 o 4 grados de acidez.

Dicen que hacia daño dicho consumo, habría mucho que escribir, y yo no soy un endocrino especializado en la materia para dar una clase magistral sobre dicho producto.

Pero saben una cosa, yo me quedo con ese aceite de mis años de juventud, entre aromas del Somontano y romeros, aliagas ardientes y sentidos de mi tierra.

Habría que recuperar algunos Molinos de Aceite, para visitarlos turisticamente y así los niños sabrían de donde procede ese liquido que adorna nuestras mesas.

Todo es turismo y cultura

Aragón tiene muchas cosas que contar entre fogones.

En Aragón hay muchos personajes, reales o no, que se le has dejado a través de la historia, la medalla del mito.

Voy a enumerar algunos (en anteriores escritos los he ido nombrado con historias, chascarrillos, metáforas etc), Hoy voy a ahondar un poquito más en dichos personajes.

Rafael Andoz ha escrito varios libros con la vida de estos personajes (Mosén Bruno Fierro, el Bandido Cucaracha y Puchamán de Lobarre (Loarre).

  • El Bandido Cucaracha, apodo de Mariano Gavín, natural de Alcubierre. Operó por la Sierra del mismo nombre. Cobró fama de generoso porque robaba a los ricos para dar a los pobres, persiguiendo y vejando a los caciques de los Monegros. Murió en Lanaja, junto a cuatro de sus compañeros, al beber vino envenenado por el boticario del pueblo.
  • Mosén Bruno Fierro representa al tipo somarda aragonés, como Pedro Saputo, con la diferencia de que Mosén Bruno vivió realmente. Fue cura de Saravillo, hablaba despacio, haciendo pensar a quien no lo conocía que pronunciaba las palabras con sorna. Grande en virtudes y en vicios, mosén Bruno fue jugador de pelota, tirador de barra, pescador, cazador y contrabandista.
  • Y también podemos nombrar a Mariano Bielsa, alias Chistavín, andarín de Berbegal. Venció el 22 de Octubre de 1882, en la Plaza de Toros de Zaragoza, al italiano Aquiles Bargossi, conocido como la “Locomotora Humana” y considerado como el mejor andarín del mundo. La fama de Chistavín se extendió por toda España y pronto comenzó a disputar carreras en las plazas de toros de las ciudades españolas más importantes, y en el extranjero. Su afición le venia de las populares “corridas de pollos“, carreras pedestres imprescindibles en las fiestas de Aragón.

Udes, dirán a que viene estas líneas en un Blog de Turismo, pues sencillamente a que cada uno, real o no, contribuyeron a enseñar estas tierras, en la época que les tocó que vivir, como también en la ficción de las novelas que han quedado escritas.

Todo es poco para enseñar Aragón desde el punto que se mire.

Fuente de procedencia Agedime.