Posts made in agosto, 2008


PALLARUELO DE MONEGROS


Posted on ago 26, 2008

PALLARUELO DE MONEGROS

(Una mancha de avena)

Por las tierras de los Monegros, muy cerca de Sariñena, se levanta el pueblo de Pallaruelo de Monegros, un municipio agreste y rodeado por campos de trigales salpicados por las incipientes amapolas y avenas a falta de agua, donde sus únicos habitantes conviven con perdices, conejos, zorros y algún despistado lobo (si queda alguno por estas tierras bajas de la provincia de Huesca).

De Pallaruelo de Monegros, podemos destacar sobre la ladera de un cerro cercano, El Torreón, resto de una Iglesia románica del siglo XII, construida por Amaldo Vidal de Almenar, la cual se va restaurando poco a poco.

Torreon Pallaruelo de Monegros Iglesia Pallaruelo de Monegros

Ya antiguamente, este municipio estaba plagado de bosques de sabinas albar y de las que hoy en día sólo quedan algunos ejemplares, como soldados vigilantes entre las fincas, alineados y protegidos por las montañas lejanas del norte (Pirineos),

Este municipio costanero, es un claro ejemplo de las localidades monegrinas, con sus casas blancas bañadas por el sol abrasador del verano y por el viento desolador del invierno, amén de la niebla espesa que inunda gran parte de los días fríos, cuando el viento descansa sobre las laderas del Pirineo o del Moncayo.

Así mismo y para terminar este escrito, podemos decir que Pallaruelo es un topónimo ibérico de los Monegros, al igual que en las tierras del Sobrarbe (Monclús) o en la Ribagorza (Pallerol), cuyo significado es “el terreno costanero de avena”, o más concretamente, “el terreno costanero sembrado de avena”, como comenta Bienvenido Mascaray, refiriéndose a la toponimia altoaragonesa de dicho pueblo, en sus escritos tan magistrales sobre las localidades que pueblan nuestras tierras.

Pallaruelo de Monegros Pallaruelo de Monegros

Pallaruelo de Monegros Pallaruelo de Monegros

Huesca para perderse

Roberto Pac

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DIALOGANDO CON UN MAESTRO


Posted on ago 12, 2008

DIALOGANDO CON UN MAESTRO

Escribir sobre las fiestas de San Lorenzo siempre ha sido una tarea difícil. Te pones delante de un ordenador, piensas y te rebanas los sesos. Y no sale nada… Te hechas un cigarrillo (maldito hábito) y, nada… Todo está escrito. Que si la albahaca, que si los danzantes, que si el día 10 con su procesión y, tantas cosas que es casi imposible ser original. Y piensas en todo esto, para terminar nuevamente con el cigarrillo entre los dedos.

Así que, después de tantas cavilaciones, me decido con mi imaginación poética a platicar con algún ciudadano aragonés, a ver si así las musas deciden hacer acto de presencia, pues las ideas están cerradas a cal y canto en mi cerebro.

Pienso en hablar con Braulio Foz sobre su obra “Pedro Saputo”. O bien, con Teodoro Gascón sobre sus “Historietas Baturras”. Incluso, por qué no, con el ilustre personaje Ricardo del Arco, sobre el Alto Aragón. Eso sí, siempre ciñéndome estrictamente en Huesca y sobre todo, en las Fiestas de nuestro Patrón San Lorenzo con sus pequeños detalles. También pienso en Don Luís López Allué, con sus maravillosas coplas sobre nuestra ciudad.

La verdad ¡Difícil elección me he buscado! Pero adelante…

Me decido por López Allué para llevar a buen puerto la conversación, no sé si real o irreal (todo depende de los ojos con que se mire). Espero mi querido amigo, no faltarle en ningún momento. Usted me habla en copla y yo le contesto con mis poéticos epigramas. Y entre los dos, si usted me lo permite, podemos hacer de la conversación, un artículo para este periódico sobre nuestras Fiestas:

López Allué:

Un camión para regar
probaron los concejales
y las pruebas del camión
me inspiran estos cantares.

Roberto:

Ay, querido maestro…
Hoy día nadie se remoja,
y mucho menos
las empresas
llegadas de fuera

López Allué:

Son los autos regadera
lo mismo que lo beodos;
se llenan a grandes tragos
y desocupan a chorros.
Roberto:

Ahora naves espaciales
ocupan su lugar.
Llenamos con el Cinca
y dejamos correr
el agua por la Plaza Mayor

López Allué:

La calle de Zaragoza
la regarán con camión,
la de Zarandia con cubo
y la mía con sifón.

Roberto:

Y que crees maestro…
Lizana con detergente de color,
el Coso con espuma de olor
y las esquinas
con desinfectante de jabón.

López Allué:

Ojo
Al verte mover las faldas
de un’acera a la otra acera,
me dan ganas de decirte:
-¡Olé, el camión regadera!-

Roberto:

Los tiempos han cambiado…
Ahora lucen pantalón
y se entregan con frenesí
al bello arte del salto
entre remojones y cantos,
mientras otros
cantan al balcón
buscando el agua de Montearagón.

Seguimos dialogando durante un tiempo. La noche estaba estrellada, la luna levantaba su falda y la brisa de este agosto, acariciaba mi persiana. Después el silencio inundó mi despacho, para volver nuevamente, tras un breve espacio de tiempo, su voz profunda y su copla aragonesa:

López Allué:

¿Sabes una noticia?
(Me increpó mi maestro…)

Remozado y coquetón
como un apuesto galán
abre mañana las puertas
el teatro Principal.

Roberto:

Pues, este año
olvidamos un olvido.
También estamos de fiesta.
El Olimpia mira el horizonte
y los oscenses
celebran el Palacio.

López Allué:

¡Mira que eres puñetero Roberto!
Aplícate esta:

Habrá sesiones de moda
que serán amenizadas
por la Orquesta Baixeres
del Teatro Parisiana.

Roberto:

Sesiones de baile
no habrá en el Teatro Olimpia,
pero si congreso de estrellas
mirando al cielo
y soñando con la eternidad.

López Allué:

Cambiamos de tema.
Ayer le pregunte al siñó Custodio
¿Y de las fiestas, qué se sabe?

Siñó Custodio:

Que ya han parido el programa.
Ayer se lanzó a la calle.

López Allué:

-¡Rediez, qué preñau más largo!

Roberto:

Ahora, no tardamos nada…
Una bombilla lucida
y no de neón,
es la precursora
de nuestra fiesta laurentina.
Eso sí,
con albahaca de artista incluída.

López Allué:

Cómo han cambiado los tiempos
-¿te cumple un refresco?

Roberto:

No maestro, que ya es muy tarde.

López Allué:

Adiós y hasta la primera
si es que nos vemos antes,
Que pases buen San Lorenzo
Que te cudies y que rajes,
y que te coja con bien
la pedregada de alcaldes.

Roberto:

Muchas gracias,
Maestro como ninguno.
Espérame donde el tiempo no pasa
para hablar nuevamente
de las pequeñas cosas,
de un San Lorenzo pasado
como presente.
Hasta siempre.

Todo es imaginación… Pero no cabe duda, que me hubiera gustado estar en ese ramito de albahaca que eran sus amigos: Siñó Custodio, Triso, Blas, Cacón, Nicolasito y, tantos otros que sería largo de recordar. Ahora vivimos tiempos distintos y esto, sí que no lo perdona la noria de los años…

Hoy en día, nuestras fiestas han cambiado relativamente. En el fondo pienso que para bien. Algunos dicen que tiempos pasados fueron mejores… Yo realmente pienso que fueron distintos. Cada uno en su época, pero no cabe duda que el trasfondo de nuestras Fiestas Laurentinas siempre ha sido igual.
Porque, ¿quién no siente algo especial cuando la mañana de día 10, al pie de la Basílica de San Lorenzo aparece nuestro Patrón entre gladiolos y albahaca recién cortada, de las huertas que rodean a nuestra ciudad como son, por nombrar algunas, la de Calasanz, Barbereta, Oliván y un largo etcétera?. O, ¿quién no se emociona cuando vemos pasar a los danzantes de Huesca, con sus emblemáticas danzas y acompañados por la Banda Municipal de Huesca bajo la batuta de mi querido amigo Sampériz?. ¿O, por qué no, viendo pasear a San Lorenzo por las calles de la ciudad, esperando por nuestra parte quizá un guiño de complicidad de nuestro Patrón, al vernos año tras año en el mismo lugar, con cara de sueño y una lágrima furtiva deslizándose por nuestro rostro?

Los oscenses somos así. Festivos y sentimentales en estos días. Críticos y condescendientes. Amables y alegres. Y sobre todo, no lo duden, amantes de estas fiestas y de nuestra tierra, que aún tiene mucho que decir…

Así pues, al final he conseguido escribir el artículo para este especial del Heraldo de Aragón. No sé si bien o mal. Decídanlo ustedes mismos.

Doy las gracias a Don Luís López Allué, por perder un ratito conmigo ¡o ha sido un sueño…! Eso sólo lo sabrán las estrellas que me han acompañado en esta noche de vigilia, pues ya falta muy poco para las Fiestas de San Lorenzo.

¡Felices Fiestas!

Os lo desea,

Roberto Pac
Escritor-poeta

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¡PARA EL RECUERDO!


Posted on ago 12, 2008

¡PARA EL RECUERDO!

Bien podríamos empezar este escrito para las Fiestas de San Lorenzo, con esta serie de jotas arrancadas de uno de los libros de Don Ángel Abad Tárdez:

Primera:

* ¿Qué tiene la Jota, madre?
* Madre, ¿qué tiene la Jota,
* que hace llorar a los viejos
* y alegra a la gente moza?

Segunda:

- No quiero jotas extrañas

- ni las quiero zarzueleras;

- quiero la de mi Aragón:

- pura, noble, franca y neta.

Tercera:

- Todo el que escucha una Jota

- bien escrita y bien cantada,

- da un viva a Aragón y dice:

- “La jota es himno de España”

Pues bien, el sentir de la Jota en Huesca durante todo el año por los oscenses y, por supuesto en el cenit de las Fiestas de San Lorenzo, es uno de los verdaderos condimentos que nos ayuda a pasar estos días tan festivos y, que cada mes de Agosto celebramos en nuestra ciudad.

La sensación que nos produce la jota en los oídos, es parte de nuestra cultura oscense, ya que sin lugar a dudas, nos hace evocar sentimientos y recuerdos de nuestra juventud con coplas tan variadas como pueden ser amorosas, sentimentales, de ronda, de baile, alusivas, de picadillo, o por qué no, de ronda.

Hay un establecimiento situado en la Plaza Lizana, punto de referencia de estas fiestas (como muchos de los locales de ocio que están a lo largo del recorrido de las peñas el día nueve y, por supuesto, en la procesión en honor a nuestro patrón San Lorenzo la mañana del día diez), que ha sido testigo de innumerables jotas cantadas por verdaderos profesionales, para deleite de los ciudadanos que se acercan a esta parte de nuestra ciudad.

Y aquí viene la verdadera historia, entrañable y sincera, escrita por un escritor que ama a Huesca y que da lo mejor de sí mismo, tanto profesionalmente en el ámbito de su trabajo, como a través de este mundo tan difícil que es el de las letras.

Una historia plagada de recuerdos y para el recuerdo….

Dicen que abrió sus puertas hace muchos años. Dicen que allá por el año mil novecientos cuarenta y tres. Demasiado tiempo, según como se mire, atendiendo a sus clientes en una época de grandes penurias económicas y, siempre en el mismo sitio, viendo pasar año tras año los acontecimientos multitudinarios de los oscenses. Manteniendo los clientes ahora y siempre y, como no, en constante evolución hacia una hostelería más vanguardista.

También comentan que fue tasca, pensión, bar, restaurante, hostal (una y dos estrellas), hotel de dos estrellas y de tres (es curiosa la interpretación de las estrellas…), como si los clientes de nuestra ciudad no hubieran sido siempre los mismos, generación tras generación y, sin estrellas ¡jolines!.

También comentan que tuvo una de las primeras discotecas de la ciudad, así como que hace muchos años llego a tener un café teatro con sus varietés traídas de Zaragoza, o por qué no, el primer autoservicio de esta ciudad con bandeja incluida

¡Para el recuerdo!

Recuerdan también muchos oscenses, sus primeros escarceos amorosos en los domingos de esos inviernos tan fríos, entre luces rojas, azules y amarillas en la bodeguilla de dicho establecimiento, después de una buena merienda en el mostrador, ¿Cuántos matrimonios se habrán fraguado en estas instalaciones?

¡Para el recuerdo!

Muchos no han olvidado los caldos con manzanilla (bien calientes como manda la tradición), los chilindrones, los estofados de toro, o cómo no, las perdices en su guiso perdiz. Aunque, ¿saben un secretillo? Las perdices escaseaban, pero no los picantones (sin patas rojas). Pero que más da… los que recuerdan dicho plato culinario decían: “no sé sin son perdices o pollitos, pero leches, buenos si que están”.

¡Para el recuerdo!

Han pasado muchos oscenses por estas instalaciones de hostelería. Los más entrados en años recuerdan sus cenas y tragos en este bar, después de ver los espectáculos de las Revistas Colsada en el Teatro Olimpia. Otros se acercaban para ver in situ las lentejuelas de las mujeres que habían actuado en dicho teatro. Otros para hablar de las maravillas de las interpretaciones de conocidos cantantes (Raphael, el Dúo Dinámico, Sara Montiel, etc); actores de comedia de las mejores salas de nuestra geografía nacional (Paco Martínez Soria, Fernando Esteso, Lina Morgan, Juanito Navarro y un largo etcétera); así como también obras de toda índole y actos culturales tan entrañables, que sería largo de enumerar….

¡Para el recuerdo!

Los últimos años, precursores de unas nuevas generaciones, han dado lugar a cantidad de banquetes nupciales, fiestas, asociaciones, reuniones, congresos etc. Dicen en los corrillos: “mira, allí se casaron sus padres, se bautizaron sus hijos, comulgaron vestidos de marinero o princesa y, se han casado en el mismo lugar los nietos para seguir la tradición familiar y por supuesto, acabar ese ciclo que nos marca la sociedad con sus bodas de plata, o por qué no, en algunos casos las de oro”.

Toreros, compañías de teatro, grupos musicales… Son parte de los clientes de este hotel. También comentan que fue el primer establecimiento que instaló en sus habitaciones, hace ya mucho tiempo, camas enormes para los jugadores de baloncesto, aunque ahora es de lo más normal. Todo cambia y, lo más curioso de todo es, que todos cambiamos.

¡Y todo para el recuerdo!

Podríamos expresar aquello que quizá no se ha conseguido todavía en esta parte de la ciudad, con esta jota que define los esfuerzos realizados por parte de los empresarios de hostelería, para estar en primera línea. Como en el tour de Francia, unos llegan, otros abandonan y otros, siempre y siempre en el pelotón… Pero como dicen, lo importante es participar.

-Dende que hay en o lugar

“telefono” y “telegrafo”,

han puesto cinco u “sais” bares

dos casinos y un estanco.

¡Para el recuerdo!

En fin que les voy a comentar…

- Ver pasar a los Danzantes de Huesca desde dicho establecimiento, arañando la ventana para coger un lugar privilegiado.

¡Para el recuerdo!

- Ver pasar a nuestro Santo Patrón el día diez de agosto, con ese escalofrío que sube por la espalda, para acabar con una lágrima furtiva en nuestros ojos.

¡Para el recuerdo!

-Ver saltar a los peñistas, con sus cantos de alegría, entre caldos de viñas oportunistas.

¡Para el recuerdo!

Pero recuerdos, recuerdos son, como hablaba el poeta.

Cierra dicho establecimiento, ¡pero no cerramos nuestras ilusiones…!

En su lugar, ¡subimos a las estrellas! ¡una más! ¡como marcan los cánones de turismo!, creando un nuevo establecimiento a la altura de los mejores de Huesca, en pleno centro de la ciudad, esperando después de un tiempo poder rendir nuevamente homenaje a nuestro patrón San Lorenzo, desde esta plaza tan carismática de la ciudad, con nuevas instalaciones para el deleite de los oscenses y los foráneos.

Este proyecto, no habría sido posible sin la ayuda y confianza del Excelentismo Ayuntamiento de Huesca, que ha puesto todos los medios a su alcance para la realización y apertura de un nuevo Hotel de cuatro estrellas en el casco histórico de Huesca.

Y termino con una serie de jotas de despedida, agradeciendo también desde estas líneas al Diario del Alto Aragón, la confianza nuevamente puesta en mi persona para la realización y publicación de un articulo para las Fiestas de San Lorenzo (que este año no ha sido tan literario, pero en el que indudablemente he puesto todo mi cariño, con este pequeño homenaje a un establecimiento de hostelería que le ha dado todo lo que ha podido a los oscenses durante décadas y, que por supuesto les espera en su nueva andadura).

Primera:

Cantar una despedida

es lo que más me impresiona,

y más cuando se la canto

por las noches a mi Huesca

Segunda:

Me tengo que despedir,

porque la ronda se cansa,

y hay que regar un poquito

la calle de la garganta.

Tercera:

(Y ésta por ahora, sí que es la última)

A dos cosas tengo rabia,

pero a nadie se lo digas:

A vivir sin una perra

y a cantar la despedida.

¡ FELIZ SAN LORENZO !

¡ FELICIDAD A TODOS ¡

Hasta siempre,

Roberto Pac

Escritor-Poeta

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