CUANDO EL HOTELERO SE IMPLICA EMOCIONALMENTE

Posted on may 17, 2007 | 2 comments


De todos es sabido que los empleados de las barras de los bares, a veces, parecen confesores al pie del confesionario.

Esta practica de muchos establecimientos hosteleros con sus clientes, viene motivada por la soledad o problemas de muchos parroquianos, que a falta de no tener la persona que les escuche recurren por amistad a la paciencia del camarero que los sirve.

Pero que pasa con el Director del Hotel, que día a día, se le implica en la contratación de Banquetes de toda índole, a vivir los problemas familiares, creando una sensación tan emocional en su persona, que en muchos aspectos le hace sentirse mal, me refiero simplemente a que parecemos verdaderos confesores de la religión hostelera, entre comillas.

Hoy, se contrata servicios de toda índole en los Hoteles, Bodas, Comuniones, Eventos, Bautizos Fiestas etc. Donde el cliente se explaya de tal manera, que da rienda suelta a sus problemas; ¡que si un invitado no se habla con otro!, ¡que si un padrino no se relaciona con la otra parte!, que donde deberíamos colocar al fulano de turno que está invitado con desgana, que si y que si, y tantas preguntas, como si fuéramos jueces con la ley verdadera en nuestras manos.

Los Directores de los Hoteles, estamos para servir y que los clientes se sientan a gusto en nuestros establecimientos, con todos los elementos que disponemos a nuestro alcance, pero de eso a que nos sintamos implicados emocionalmente en dichos eventos, hay un abismo.

Una cosa es el protocolo (que para eso sirve nuestra profesionalidad) y otra son los problemas personales que nos involucran de mala manera.

El mundo laboral cada día se hace más agresivo, y el personal no está por la labor, ya que quiere trabajar sin complicaciones, solo se quiere servir, atender, etc, pues ya tiene bastantes problemas familiares como para aguantar al cliente de turno.

¿Pero donde está la solución?, si no escuchamos, perdemos a los clientes, y si aguantamos nos quema la profesión.

Ustedes tienen la palabra…